Fabio Bedoya Artista Contemporáneo Colombiano | Venta de obras de arte | historia | cultura | artesanía | arquitectura | escultura | arte contemporáneo | movimientos artísticos | movimientos artísticos | contemporáneos | Arte moderno | artes visuales | arte efímero | Arte conceptual | postmodernidad | historia | cultura | artesanía | arquitectura | escultura | obras de arte | arte contemporáneo | movimientos artísticos | movimientos artísticos | contemporáneos | Arte moderno | artes visuales | arte efímero | Arte conceptual | postmodernidad
El hombre y el paisaje que lo rodea como un calidoscopio en gamas verdes, azules y terracotas es la esencia de mi obra pictórica. Paisaje de una propuesta de lo que la ciudad exterioriza como una amalgama de emociones reflejadas. Paisajes en forma de “sustancia” en un plano en el que participa el color, la intervención en la tela, dejando huella y creando una tensión composicional en el contenido de la obra. Mis pinturas son una compilación de lugares transitados muchas veces en tiempos y atmósferas diversas pero trasladadas a partir de experiencias traídas desde la naturaleza, sacando a la luz otro paisaje subyacente en tensión, como una memoria rigurosa de la ciudad. El color que aplico por combinación y contraste definen por esencia ese carácter emocional de toda mi obra; o mejor el paisaje que plasmo en la tela constituye mi búsqueda personal; logrando así una pintura más íntima, menos anecdótica, más versátil, menos literal. En fin, una pintura, que en su formalidad se ofrece un tanto hosca y caótica al espectador pero que traduce mi visión de creador de esos contrastes que presenta la ciudad que habitamos y su paisaje multicolor.
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El hombre y el paisaje que lo rodea como un calidoscopio en gamas verdes, azules y terracotas es la esencia de mi obra pictórica. Paisaje de una propuesta de lo que la ciudad exterioriza como una amalgama de emociones reflejadas. Paisajes en forma de “sustancia” en un plano en el que participa el color, la intervención en la tela, dejando huella y creando una tensión composicional en el contenido de la obra.

Mis pinturas son una compilación de lugares transitados muchas veces en tiempos y atmósferas diversas pero trasladadas a partir de experiencias traídas desde la naturaleza, sacando a la luz otro paisaje subyacente en tensión, como una memoria rigurosa de la ciudad.

El color que aplico por combinación y contraste definen por esencia ese carácter emocional de toda mi obra; o mejor el paisaje que plasmo en la tela constituye mi búsqueda personal; logrando así una pintura más íntima, menos anecdótica, más versátil, menos literal.

En fin, una pintura, que en su formalidad se ofrece un tanto hosca y caótica al espectador pero que traduce mi visión de creador de esos contrastes que presenta la ciudad que habitamos y su paisaje multicolor.

Obras

obra-1

PAISAJE, ÓLEO SOBRE TELA, 92 X 73 CM

obra-2

FRAGMENTOS DE CANTERAS, ÓLEO TELA – 46 X 61 CM

Comentarios

AUGUSTO RESTREPO - Galerista y Crítico de arte. Medellín

– En el vertiginoso desarrollo de nuestros días, los recursos de la pintura abstracta hoy resultan ya clásicos. Valido de ellos, potenciando con el cultivo de su sensibilidad, su capacidad expresiva, Fabio Bedoya extiende con desenfado ante nosotros, en sus telas, el panorama inagotable del paisaje viviente. De esta suerte, el título de esta muestra no podría reducirse a la mera retórica: el paisaje es a su vez sensible y el artista registra su experiencia. Más allá o más acá del espacio y el tiempo, en la otredad, el cuadro es en virtud de esta obra un nuevo reino. El color es en él un presente perfecto. Un todo suficiente que trasciende la proyección y los recuerdos. Es acontecimiento. ¿Nueva figuración?, ¿Otra abstracción? o, tal vez sólo un momento en el que los elementos esenciales de la abstracción y la figura se revelan idénticos; un punto de tensión y de equilibrio en el que, desechados los febriles radicalismos que promediando el siglo veinte parecían irreconciliables, la pintura contemporánea se dinamizará aún por largo tiempo.

KLEONIKI TSOTROPOULOU - Arquitecta Universidad de San Francisco CA

Mirar el arte con objetividad, poder identificar la belleza real de toda expresión creativa, podría decirse que es una característica inusual en una época en el concepto del “gusto personal”, donde todo depende del ojo del observador, es lo más aceptado. Así mismo, expresar plenamente lo que para el artista es hermoso porque manifiesta su sentir estético, puede correr el riesgo de generar obras rutinarias, temporales e intranscendentes, que aparentemente son creaciones artísticas. Esta preocupación desaparece en la obra del pintor FABIO BEDOYA, porque su trabajo nos permite identificar un proceso intenso de búsqueda y formación hacia una realidad artística que integra lo personal y lo universal por medio e la magia de su tratamiento en el color en la naturaleza.

DIEGO LEÓN ARANGO GÓMEZ

– FABIO BEDOYA realizó estudios parciales en la Universidad Nacional y en el Instituto de bellas Artes de Medellín y ha tenido presencia en el medio, exponiendo continuamente.
Su última producción pictórica, con la cual participa en Visiones y Territorios, es muy expresionista y se refiere al paisaje. Lo que le preocupa de esta visión de la territorialidad, es el entorno geográfico. Desde el estudio en un tercer piso, en Villa Hermosa La mansión, barrio alto de la ciudad, se enfrenta con la riqueza de su contexto inmediato y percibe las grandes montañas que rodean la ciudad (sale periódicamente al campo, principalmente a las montañas), le interesa el dialogo de las perspectivas y paisajes, “encaramarme en los balcones naturales y desde allí observar el lado opuesto del paisaje y después hacer el ejercicio contrario. Se trata de sumar emociones producto del tacto con la naturaleza…” Unas imágenes gravas que se vuelcan sobre la tela para traducir emociones que se recogen del paisaje, evocación y reminiscencia de esa experiencia primera con la naturaleza; “También es de mi interés el color emocional, que se parece a la ciudad…”
Le interesan las tensiones den todos los espacios de la tela que no haya centramientos sino dislocamientos y que los planos se muevan en todas las direcciones. A veces incluye viñetas en los bordes o márgenes para contribuir, con estos elementos a la tensión, una recreación más del color que de la forma. “Me gusta construir el color que aplico por combinación y contrastes, La orientación de las pinceladas en todas las direcciones contribuye a la tensión general que me gusta imprimir en la obra, crea un paisaje que se mueve y resulta de un mayor impacto al espectador”.